Por la tarde ayer, conferencias del reporte anual de asentamientos humanos de
UN HABITAT . La palabra más repetida fue “safer”.Conocí a la dra. Dinak Shehayeb que tiene estudios interesantes sobre la vivienda. Quedó que me enviaría uno de sus libros autografiados y me invitó a Egipto (estoy revisando mi agenda).
Aquí acaba lo serio y empieza lo lúdico.Pues al termino de la conferencia, me dispuse a entrar al
circo Eloize a como diera lugar, pues los boletos se agotaron desde hacia dos semanas.
La opción primera a implementar, fue a la brava. Recorrí toda la circunferencia del circo que resultó completamente hermético. Ya no son como antes, de pura lona; este era una especie de caseta de plástico gigante. La parte posterior siempre ofrece una posible solución, pues bien cuando andaba rondando por ahí aparece un policía, a la distancia nos vemos, yo porto mi gafete de la conferencia (traer gafete en forum te da estatus, incluso hay guardias que ni preguntan) pero el poli se acerca, viene, viene, viene… piensa rápido, piensa rápido, de pronto a la derecha unos baños; sin pensarlo y poco antes del encuentro, me meto en uno… me hago guey, hay que aparentar, dejo pasar tiempo y salgo. Ya no esta más. Me encamino hacia la puerta y aparece de nuevo, con demasiada naturalidad cambio rumbo… intento fallido.
Por un costado hay un pasillo y una entrada, a la vista de todos, pero desolada. Intento segundo. Me encamino con parsimonia. Siento todas las miradas, pero no volteo a ningún lado. Me acerco a la puerta, parece entreabierta. La estiro se abre poco, pero se traba, esta amarrada, del otro lado la coordinadora que daba instrucciones a los voluntarios voltea por el estruendo. Piensa, piensa, piensa
– “aquí puedo conseguir boletos?” (jajajaja , que tonto, no se me ocurrió nada mejor)
–“no esos se acabaron la semana pasada” dice cara bonita.
–“oye y de que otra forma…”
– “no, no se puede” corta cara bonita.
–“bueno y los revendedores donde se paran?”
–“que pasó que pasó”
risas y ahí acaba el segundo intento.
Decido cambiar de estrategia, buscar revendedores. Me coloco el gafete
–“Poli quien esta revendiendo?”
– “el de camisa rosa”
-“ algún otro?”
- “no, solo él”
Me quito el gafete.
- “amigo tienes boletos?”
- “no ya no”
Tercero fallido, pero no, esto no puede acabar así. Me voy recorriendo las filas descaradamente preguntando a quien le sobran boletos. “Total que me tope a alguien conocido está cañón” Error. Pronto aparece la sra. Polo, si, la dueña de la tiendita del cole… esta atacada de risa, “pinche vieja, pense” “nunca me cayo bien” pero me conoce, a mi mamá, a la mamá de mi mamá y a mucha gente más.
De pronto se me acerca un sujetillo
- “oye te vendo unos chicharos mágicos”
- “no, no, yo lo que quiero son boletos” le conteste ya sin esperanzas
- “traigo cinco cuantos quieres?”
- “ja, ja, a cuanto?”
- “dame lo que quieras”
y así pudimos entrar a la función y con boletos más baratos que lo que cosaban. El espectáculo bueno, falto de práctica en los malabares, pero excelente en las acrobacias. Valió la pena.