Friday, March 31, 2006

Para que te rias

Ayer por diversas cuestiones me encontraba realmente furioso. Por la tarde me dirigí a plaza fiesta con el objeto de hacer algunas adquisiciones para la oficina. Estando tranquilamente en el estacionamiento esperando a que una niña sacara su vehículo del cajón en el que me quería estacionar, un coche (si coche y no carro) se detiene detrás con gran impaciencia, echando luces y haciendo ademanes. Cuando vio que esperaría hasta que tan complicada maniobra terminara, decidió pasarme, algo me dijo, no lo recuerdo, pero yo le saludé levantando el dedo medio durante el tiempo que tardó en pasarme ante la mirada atónita de una viejecita que tenía los ojos de caricatura nipona.

El furibundo personaje me saludó de igual manera, pero yo había comido “pico de gallo” y no estaba dispuesto a dejar así la cosa. Me estacioné u decidí buscarle con intención de ir a los puños. Lo seguí con la vista hasta que se aparcó muy a lo lejos. Lo esperaba en la puerta del centro comercial. Cuando se abrió la puerta de su carro, descendió del mismo un tremebundo toro de descomunales proporciones. El diámetro de uno de sus brazos equivalía al de mis dos piernas juntas. No tarde en entender que sin ningún esfuerzo me arrancaría la cabeza y la arrojarías a las canchas del colegio Irlandés, aledañas al centro comercial. Así la cosa y aprovechando que yo era quien quería pleito, decidí cambiar de parecer y me dedique a los menesteres que me atañían optando por la paciencia y civilidad.

Ahora, gracias a esa “prudencia” gozo de perfecta salud y puedo escribir estas líneas.

2 comments:

tadex said...

No nos vamos a dejar. Yo hasta la fecha no he comprado en ninguno de esos lugares. Hay que iniciar una campaña

Po said...

Lo que sucedió fue un hecho existencial e irrepetible pues tu vida pendió de la finura albácea de un par de cordoncillos. Sin embargo, estamos interpelados por esos momentos, y por algo ocurren. Hubiera sido -por otra parte- interesante enfrentarte con él. La experiencia hubiera sido más intensa.