Friday, October 28, 2005

Con sabor a perdurar

Ayer noche cena en casa de Txuican. Y qué cena!. Todo un cheff! Después del magnífico banquete, ambientado por música ochentena del Zorch, vinieron las memorias.

Con fondo musical de buen reggae, surgieron los planes, ambiciones y los proyectos. A la letra de “niña de mis ojos” (ya la conseguí) vinieron los nombres de la raza… de esa que no se ve hace añales. Fueron pasando de uno a uno nombres, risas, anécdotas de infancia, travesías de la vida, situaciones, lugares distantes… en fin, coloquios que no se olvidan.

Como se ve, son pocas las palabras para describir lo grato del momento… Chuy, Iñigo, Zorro… se agradece tenerlos a lado en este andar.

1 comment:

The Anointing said...

Ummm, me gusta, en pocas letras, y pocos instantes que viviste pasaron "nombres, risas, anécdotas, travesuras de la infancia....."

Nos pasa a todos, y sin darnos cuenta, en unos instantes, nos quedamos suspendidos en los recuerdos del pasado, recuerdos que muchas veces son dulces, o agridulces, recuerdos que no tan solo son parte de nuestra historia, sino también de nuestro más íntimo ser....